Crecimiento y comunicación: una dupla inseparable

¿Quién no desea tener un socio, un compañero de batallas con el que realmente se pueda hacer equipo? Los que ya llevamos unos años en el mundo de los negocios sabemos que esto es durísimo, algunos dirían: “está en la cola de un venado” o mejor “espere sentado”. Aunque es difícil los hay, a veces son socios, otras son proveedores, colaboradores o asesores. Si te vino alguien a la mente esta es la señal para que le enviés un WhatsApp, aunque hoy no sea su cumpleaños, agradeciéndole por el apoyo que te ha dado.
Así de compañeros son el crecimiento y la comunicación, hoy te voy a revelar algunos pensamientos desde mi perspectiva de comunicadora y empresaria sobre esta relación.
Casi todos (casi) quieren crecer. Suena bonito: más clientes, más equipo, más oportunidades, más facturación. Pero quienes hemos vivido procesos de crecimiento sabemos que también duelen, retan y en algunos momentos hasta nos hacen preguntarnos en qué estábamos pensando cuando nos metimos en esto. Es justamente ahí donde la comunicación se convierte en una gran compañera de viaje.
Pensarás que vengo hablarte de publicidad, pero no, hoy quiero hablarte de comunicación que va más allá de tener tus perfiles y site actualizados, se trata de que exista una alineación perfecta de la información dentro y fuera de la empresa. Para ello no solo hay que echar mano de un plan de medios sino también de una estrategia de comunicación interna, que sí o sí se verá reflejada en qué y cómo comunicamos al cliente final.
Si tu equipo se entera de los cambios de la empresa por Instagram, tenemos un problema. Y si tu equipo lo sabe todo, pero tus clientes no se han enterado de nada, también. Vamos partes, hablemos de comunicación interna.
¿Tenés un plan de comunicación interna? Hoy te voy a dar 4 razones poderosas para tenerlo:
1. Minimizás improvisaciones: un colaborador que sepa lo que sucede en la empresa con claridad y prontitud, tendrá mejores capacidades resolutivas alineadas a los objetivos de la empresa. Sin ocurrencias ni improvisaciones peligrosas.
2. Evitar cuellos de botella: menos “voy a preguntarle a la jefa” y más “ya te resuelvo”.
3. Sentido de pertenencia: tu colaborador se siente parte, tomado en cuenta y esto, aunque parezca puro sentimentalismo influye directamente en el desempeño.
4. Autonomía: personal informado tiene mayor autonomía, menos burocracia que en efecto el cliente percibirá en forma de una empresa mucho más ágil.
Si nunca has hecho un plan de comunicación interna te voy a dar algunas preguntas que te ayudarán a plantearte algunos esfuerzos para empezar a trabajarlo:
- ¿Existe algún espacio periódico donde el equipo pueda saber qué está pasando, qué cambió y cuáles son las prioridades?
- ¿Están definidos los medios de comunicación y horarios en los que se comunican tus colaboradores?
- ¿Existen espacios de opinión para los equipos?
- ¿Creas espacios agradables para comunicar cambios – evoluciones de la empresa o solo llegan por un simple correo o comentario de pasillo?
Ahora, lo que más conocemos, la comunicación externa hacia tu cliente. De esto hemos hablado mucho en otros blogs, pero hoy quiero enfocarme específicamente en tu plan de comunicación cuando enfrentas una evolución o crecimiento en tu empresa.
Aquí te dejo 4 momentos claves que merecen convertirse en hitos de comunicación:
1. Cuando hay logros o certificaciones
Una certificación, reconocimiento o logro importante no debería quedarse únicamente en la pared de la oficina. Comunicarlo ayuda a reforzar confianza, especialmente cuando ese logro respalda la calidad, seguridad, experiencia o compromiso de la empresa.
Eso sí: no basta con publicar la foto del diploma. Contale al cliente qué significa para él.
¿La certificación mejora tus procesos? ¿Exige mayores estándares? ¿Demuestra experiencia en determinada área? Ahí está la noticia.
2. Cuando el personal ha crecido considerablemente
El crecimiento del equipo puede comunicar mayor capacidad, nuevas especialidades, mejor atención o una empresa que está consolidándose.
Y aquí hay una oportunidad muy buena de contarle algo bueno al mundo de forma humana y cercana: presentar a quienes se incorporan, explicar qué aportan y dejar ver que detrás del crecimiento no solamente hay números, hay personas con grandes valores que aportar.
3. Cuando se ha hecho una inversión en bienes tangibles o intangibles
Nueva tecnología, mejores instalaciones, equipo especializado, así como capacitación, asesorías, investigación o formación del personal.
No se trata de convertir cada compra de una computadora en ‘seguimos creciendo gracias a ustedes’. Por favor no… Si tu empresa invirtió tiempo y dinero para hacer mejor su trabajo, puede existir una historia valiosa que contar. La clave nuevamente es evitar el: “vean lo que compramos” y cambiarlo por: “esto nos permite hacer mejor esto por vos”.
Una capacitación quizá no sea tan fotogénica como una máquina nueva, pero puede significar una atención más especializada, procesos más seguros o mejores decisiones, se pueden encontrar vías para humanizar la marca mediante este hecho.
4. Cuando hubo una evolución importante en la empresa
Un nuevo sitio web puede ser un ejemplo, pero también puede tratarse de un cambio de imagen, nuevos servicios, una nueva sede, procesos de atención más ágiles o una manera diferente de relacionarte con tus clientes.
La pregunta que utilizaría como filtro es:
¿Este cambio hace que hoy mi empresa pueda ofrecer algo mejor, diferente o más claro que antes?
Si la respuesta es sí, probablemente vale la pena comunicarlo.
Porque actualizar un sitio web por sí mismo quizá no sea noticia. Pero renovar el sitio para que ahora tus clientes puedan encontrar información más fácilmente, solicitar una cita o entender mejor tus servicios, definitivamente cuenta una historia positiva y deja ver el interés de la empresa por servir mejor a sus clientes.
El crecimiento no se comunica para presumirlo. Se comunica para ayudarle al cliente a entender cómo la empresa está evolucionando y qué valor puede recibir de esa evolución.
Existen muchos otros momentos, la pregunta clave sería:
¿Este cambio aumenta la confianza del cliente o mejora de alguna forma su experiencia?
Es común pensar que lo que se comunica externamente son ofertas o novedades, sin embargo, los signos de crecimiento también merecen un espacio en tu plan de comunicación. Lo que no se enseña, no se vende, enseñar el crecimiento de tu empresa vende confianza y/o fidelidad a tus clientes.
Una empresa que crece necesita asegurarse de que quienes están adentro entiendan hacia dónde va y quienes están afuera puedan ver en qué se está convirtiendo.
Crecer requiere números, decisiones, procesos y muchas dosis de paciencia. Pero también requiere conversaciones. Conversaciones hacia adentro para que quienes hacen posible la empresa sepan hacia dónde vamos. Y conversaciones hacia afuera para que nuestros clientes comprendan en qué nos estamos convirtiendo y cómo ese crecimiento también puede aportarles valor.
Por eso crecimiento y comunicación hacen tan buena dupla. Uno mueve a la empresa; la otra se asegura de que nadie importante se quede sin recibir las noticias.
¿Tenés mucho pendiente bueno que contarle al mundo y no sabés por dónde empezar? Te ayudamos, contactanos.




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